“El cacao tiene una historia,” dice Estela Lázaro, mirando hacia la selva tropical que la rodea. Se pueden ver vainas amarillas de cacao entre una mezcla de árboles frutales y maderables a su alrededor mientras habla, colgando al alcance de la mano.
“Nuestro chocolate tiene una historia. Mucho esfuerzo, amor, pasión.”
Esta fue la última finca en nuestro viaje a México, La Campesina Del Cacao en Tecolutilla, Tabasco.
Y en La Campesina, esfuerzo, amor y pasión es exactamente lo que encuentras. No solo ves dónde crece el cacao, sino que experimentas una cultura a la que pertenece. La líder del colectivo y una fuente de conocimiento, Estela Lázaro, o Doña Estelita como cariñosamente la llaman, da la bienvenida a los visitantes a un mundo donde el cacao es mucho más que un cultivo. Es un símbolo de herencia, resiliencia y un camino hacia un futuro mejor.
Gastronomía del cacao

Estelita es una agricultora de cacao de tercera generación con una profunda conexión espiritual con la tierra que la rodea. Y con el cacao. Trabajando en colectivo con ocho mujeres y cuatro hombres, Estelita lidera La Campesina, una cooperativa dedicada a preservar la herencia del cacao y su papel en la gastronomía tradicional de Tabasco.
Cuando visitas La Campesina, ves esta herencia en acción. Estelita recibe a los visitantes en su cocina abierta, donde prepara platillos de la finca a la mesa usando métodos tradicionales tabasqueños. Muele el cacao a mano, tuesta los granos sobre un comal y prepara bebidas como Charote y Chocolate al Agua, todo mientras comparte las historias detrás de cada receta e ingrediente.
“Queremos compartir los sabores auténticos del cacao con el mundo,” dice Estelita.
Para ella, el cacao no es solo un cultivo. Es parte de la historia de su familia, la identidad de su comunidad y una tradición que está decidida a mantener viva para las futuras generaciones.
La finca como un bosque
Para Estelita, el cultivo del cacao es una conversación con la tierra. Los árboles de cacao no están solos aquí. Crecen rodeados de árboles frutales, árboles de sombra y hierbas aromáticas. Este enfoque, llamado agroforestería, imita la estructura de un bosque. Es un método que no solo produce un cacao delicioso, sino que crea hábitats para monos, ardillas y numerosas especies de aves.
En La Campesina, cada decisión de siembra, cada montón de compost, cada sorbo de cacao es un paso hacia la protección de la tierra que ha sustentado a generaciones.
Pero hoy, las lluvias no llegan con la misma regularidad que antes. Las temperaturas en aumento han cambiado los ciclos de siembra y cosecha, y las fincas de todo alrededor están quemando sus desechos orgánicos, empeorando las condiciones.
Cada año es un desafío, admite Estelita. Pero está trabajando para mostrar al mundo que hay un camino a seguir — apoyándose en el conocimiento ancestral de la tierra y combinándolo con prácticas innovadoras de agricultura regenerativa.
La Clave para una Mejor Agricultura

Mediante compostaje, biofertilizantes y un estricto enfoque sin químicos, ella y su equipo han mantenido la finca productiva y equilibrada. ¿Los resultados? Una cosecha de cacao saludable y un ejemplo vivo para otros en la región.
Estelita pone el foco en una parcela en particular que prosperó tras una dosis de su cuidado orgánico y regenerativo.
“Muchas temperaturas fueron tremendas, pero los árboles de cacao no murieron,” dice, “más bien permanecieron ahí y justo en este momento están floreciendo.”
Son estos aprendizajes los que dan esperanza a los productores de cacao y a quienes los observan. Pero Estelita no guarda sus lecciones para sí misma. Está difundiendo el mensaje para que agricultores de todo el país, e incluso del mundo, también puedan aprender de su experiencia.
“Es una exposición que llega a muchas universidades, llega a muchas escuelas para mostrar lo que estamos haciendo para cuidar el medio ambiente y es una fuente de inspiración para otros, tanto otras fincas como para el cambio generacional,” dice Estelita.
“Eso, bueno, para mí personalmente me da mucha alegría.”
Compartiendo Conocimiento a Través de la Comida

La Campesina es más que una finca. Es un centro cultural y gastronómico donde los visitantes pueden aprender la herencia del cacao y el papel que juega en la cocina de Tabasco. Desde preparar bebidas tradicionales como el Chocolate al Agua hasta tostar cacao sobre fogatas de leña, es una experiencia para los sentidos.
¿Su pasión? Compartir platillos y bebidas de cacao que cuentan una historia, una de historia, conocimiento raro y los verdaderos sabores del cacao al chocolate.
A través de talleres, recorridos por la finca y degustaciones, La Campesina está formando un futuro donde el cacao es tanto un delicioso manjar como un faro de sostenibilidad.

Lecciones de La Campesina
Para quienes recorren los caminos de La Campesina, el mensaje es claro: Da a la tierra y ella te devolverá. Honra la herencia y recompensará el futuro. Estelita nos recuerda que la agricultura puede ser regenerativa, y este es el camino a seguir — cultivar alimentos mientras se cuidan los bosques. Aquí, la resiliencia se construye una semilla, un árbol, una lección a la vez.
Únete a nosotros para apoyar @lacampesina conviértete en un modelo para el futuro. Mira la historia de Estelita — ahora en vivo en el Episodio 9.