Mejor cacao desde la raíz.
En mayo de 2024, nos dirigimos a las tierras cacaoteras de México, donde conocimos a agricultores, agentes de cambio y protectores del bosque que están redefiniendo cómo es un “buen cacao”.
Desde fincas familiares hasta selvas reforestadas, están demostrando que el cacao puede sanar la tierra, levantar comunidades y combatir el cambio climático, un árbol, un grano, una idea audaz a la vez.
Juntos, apoyamos su visión a través de microproyectos que regeneran el suelo, construyen secaderos y mantienen sus sueños de agricultura circular creciendo fuertes.
Lo que aprendimos
Cada finca moldeó nuestra visión del cultivo del cacao, enseñándonos:
- Los métodos regenerativos funcionan: La biodiversidad y los sistemas circulares hacen que el cacao sea más resistente, de mayor calidad y mejor para el clima.
- El sabor comienza en la finca: La fermentación, el secado y el manejo cuidadosos moldean el sabor mucho antes de que comience la elaboración del chocolate.
Las herramientas simples impulsan grandes cambios: Herramientas simples como las casas de secado y los compostadores pueden contribuir mucho a mejorar la salud del suelo y la calidad del cacao.